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Vivir en Cuba y ser Queer ha sido elección. Mi vida es un fino equilibrio entre el ejercicio de la maternidad, el feminismo y el marxismo crítico.

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lunes, 10 de diciembre de 2007

CRONICAS DESDE LA MITAD DEL MUNDO 2: A LA SOMBRA DEL VOLCAN


Quito, 29 de noviembre de 2007, 10:15 pm

El Pichincha es invisible ahora, como la noche en que llegué. Las nubes lo rodean y la gran mole se adivina por las luces de la ciudad que trepan su falda. Eso hasta un punto, más allá solo hay niebla, lluvia, frío.

Lo primero que yo hago por al levantarme es observar el Pichincha desde la ventana. En mi cuarto hay una buena vista y yo me imagino que habrá buen o mal tiempo, si la cumbre es nítida o está oculta por el gris plomizo de las nubes cargadas. Me lo imagino literalmente, porque Quito no tiene reporte meteorológico, y como salgo a eso de las nueve de la mañana para regresar diez horas después, tengo que prever todos los climas posibles. Tras mirar un par de minutos al Guagua Pichincha, bajo los ojos y deduzco, por el atuendo de los peatones, cómo anda el juego del “aire frío vs. sol de plomo” al nivel de la calle, luego elijo el vestuario de la jornada y me repito que, si alguna prueba es necesaria de que cada ciudad es un misterio, no hay más que ver la relación de los quiteños con los Pichinchas.

Centro Histórico de Quito
Si, son varios, el Pichincha es un volcán de varias cumbres. Sus nombres son (desde la geológicamente más vieja al noreste, hasta la más nueva al suroeste): Loma de las Antenas, Cúndur Guachana (Nido de Cóndores en quechua), Rucu Pichincha (rucu = viejo en quechua), Cruz Loma, Padre Encantado (también llamado Fraile Encantado) y Guagua Pichincha (guagua = niño en quechua) –que tiene dos grandes cráteres, uno dentro del otro, a causa de sus erupciones. El Guagua es el más alto, domina imponente las miradas en las zonas del centro y el norte, me saluda en la ventana. El Rucu es más bajo y alargado, su espalda poderosa decora el paisaje del valle del lado noroeste –Tumbaco.

Sur -----------> Norte (cosas de ecuatorianos)

Todo Quito se orienta respecto al volcán semidormido –tuvo erupciones registradas en 1534, 1539, 1577, 1588, 1660 y 1662, cuando la ciudad fue cubierta por 30 centímetros de ceniza; luego algunos geólogos creyeron que era ya un volcán inactivo hasta el 22 de marzo de 1859: Quito quedó entonces casi destruida; la última grande fue en octubre de 1999, dejó la capital cubierta de ceniza, solo ceniza porque, como el cráter del Guagua Pichincha está abierto hacia el oeste, su lava bastante viscosa fluye en esa dirección. El caso es que aquí, hasta los mapas se imprimen con el norte hacia la derecha y el volcán en la parte superior –para desconcierto de los viajeros–, porque a nadie se le ocurre pensar a la montaña en otro sitio, mal que le pese a las convenciones geofísicas.

Quito de noche, al fondo el Pichincha

Quito (San Francisco de Quito desde 1534 hasta 1993, Distrito Metropolitano de Quito desde entonces) se ubica en un valle alargado, orientado de Norte a Sur, frente al “múltiple” Pichincha, pero eso es mera geografía. Lo cierto es que Quito se extiende ante el volcán, de un lado a otro de sus poderosos brazos de piedra, y hasta trepa su costado, en actitud irreverente. Es más duro vivir allí arriba –me han dicho–, en el borde de la montaña es más frío y húmedo el aire y la neblina –espesa y capaz de resfriar los pulmones más templados- aparece primero allí.


Antenas de TV en la cima del Pichincha

Yo no tengo ese problema, el Pichincha es una constante en el paisaje y un punto de referencia. Si me dicen “Hacia el Norte”, ya se que debo caminar con la montaña a la izquierda, y así sucesivamente. El resto del tiempo es una advertencia de que no estoy, no puedo estar en casa, pero es una advertencia agradable. Ayer, por ejemplo, amaneció despejado. Quito era “la región más transparente”, y yo podía distinguir los postes eléctricos, así como el reflejo de los cables, como un hilo de plata bordado con criterios decó en la falda verde oscura de la montaña. Hoy jueves, en cambio, la cima estaba coronada de nubes negras, bajo ella parecía que el Guagua estaba más recio, casi molesto. Igual llovió en la noche, ayer y hoy. Veremos cómo amanece el guardián semidormido mañana.

En Quito hay que salir vestido para todos los clima

La segunda señal que no me deja confundir Quito con una Habana atacada por un frente frío permanente es el color, no el del cielo o los objetos, sino el de las personas, en especial sus cabelleras.

De eso les cuento en la próxima carta.

Con Jose y Alexandra por las calles de Quito

6 comentarios:

  1. COJONESS!!!!! Negra te descubri, coño el invento este de los blog funciona, me encontrado contigo y con Yania Suarez por aca, como te va, aca te queda mi blog, y ahi esta mi e.amil, escribeme para saber de ti, un beso
    Eduardo

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  2. 1/12/07
    Hola, chiquita!
    Me alegró mucho tener noticias tuyas nuevamente, de hecho hasta me emocionó el anterior email donde supe que habias recién salido a Ecuador, si bien entendí en planes de estudio y eso está muy que rebien. Esta forma de comunicación tuya a través de tus crónicas me encanta, son muy vívidas por tus descripciones y refrescantes como tú. Hasta me hiciste acordar de mi tiempo en Guatemala, especificamente en Antigua, con tu volcán guía Guagua. En Antigua me pasaba a diario que buscar el Volcán de Agua era obligado e inevitable, me conmovía siempre el saberme tan cerca de un volcán, tú entenderás bien esa sensación, además de que también me servía como punto de referencia, en mi caso hacia el sur.
    Creo que con esta experiencia comienzas a tener escritos para un plan de libro en el andar de trotamundos que acabas de empezar, Dios permita que se multipliquen, son muchas las vivencias interesantes que se tienen fuera de tu terruño, además de dolorosas.
    Mucha suerte Yazmín. Espero mantenerme al tanto de tus andares.
    Saludos a Rogelio cuando le escribas, imagino que será casi a diario por el gorrión de la distancia.
    Besos miles,

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  3. 7/12/07
    Estas hecha todo un clasico de la literatura de viaje, mamita, quisiera publicar tu carta en mi blog si lo autorizas, un besote carinoso
    PP
    pd Yaima partio para Malasia por 3 meses hace pocos dias, seguro a partir de ahora la llamaremos con el apelativo de Yaima La tigresa de la Malasia o Yaima Sandokan, jejeje

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  4. Fernando Lizárraga29 de marzo de 2008, 16:27

    7/12/07
    Querida Yasmín!!! Cómo va? A las corridas, terminando un año loco, te mando mis cariños y gracias por tus magníficas crónicas desde la mitad del mundo. Espero que estés bien y muy a gusto (se nota). Abrazos.

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  5. 14/12/07
    Hola Yasmin.
    Me alegra mucho que estes bien. Me gustan tus correos.
    Que todo te vaya bien.
    Saludos.

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